Charlas con un misántropo. Plaza de Manuel Azaña en Málaga.
19 Noviembre 2010
El misántropo levanta la vista de la lectura cuando llega su amigo. Este echa una ojeada a la portada del libro que está leyendo. "Los españoles en guerra", de Manuel Azaña.
-¿Te has fijado alguna vez en el monumento que le han hecho?-pregunta.
El misántropo asiente con la cabeza.
-Hoy, pasando con el coche -prosigue el amigo- me he fijado por casualidad. Es algo tan pequeño, miserable, raquítico, que nunca lo había visto.
-Pues monumentos a curas y beatos desconocidos hay un montón. Sólo en un itinerario de autobús que no cubrirá más de cuatro kilómetros he contado por lo menos seis o siete. Uno de ellos es fantasmagórico. La capucha oculta el rostro del rememorado. Más bien parece un monumento a la muerte. O una advertencia silenciosa...
El amigo se sienta y hojea el volumen distraidamente. Luego comenta:
-Desde el coche no podría decirte exactamente la dimensión de esa especie de paredón de ladrillo, pero creo que menos de un metro de ancho por dos de alto, Y en medio unos baldosinos sucios con un retrato de Azaña. Todo de la peor calidad.
-Sí -responde el misántropo-, creo que es un monumento muy expresivo.
-Ironizas...
-No, en absoluto. Expresivo de la ignorancia de nuestros munícipes. No sé si habrá sido Pedro Aparicio quién dejó tan evidente demostración de ignorancia. Pero dudo que alguien que hubiera leído sus libros y discursos y hubiera tenido un conocimiento mínimo de su actuación en la República, se hubiera atrevido a algo que, como tú muy bien dices, sólo puede definir el espíritu raquítico e inculto del ordenante de la placa.
-No se atreven ni a expresar sus simpatías.
El misántropo hace un gesto de duda:
-¿Simpatías? ¿Tiene esta gente simpatía hacia algo elevado? Desde que cayo el anterior régimen vamos de cobardía en cobardía. Si todo es obra del "atado y bien atado" enunciado por Franco hay que reconocer que es una meritoria labor. Una cosa es la prudencia, y otra renegar no de las propias creencias, que pueden ser excesivas en un momento dado, sino de la mera elegancia, del más mínimo sentido de equidad, del más mínimo sentido de la lealtad. Estas cosas son en realidad paneles a la estupidez. Esta gente no tiene sentido de la historia. A ellos los que les deleita es ver las ficciones fílmicas sobre Kennedy.
-Ayer venía un artículo estupendo de Navarro sobre todo esto. Se lamentaba de que a lo largo de toda la transición ha habido una voluntad consciente de equiparar a los golpistas, aliados de los nazis, con quienes defendieron la legalidad y toda una serie de ideas que no fueron sino una anticipación a derechos que hoy se reconocen como incuestionables.
-¿Equiparar? Que optimismo. Eso es ahora y con reparos. Hace unos años no se quería ni oir hablar de la República. Era como mentar la soga en la casa del ahorcado. Pero no por una decisión táctica. Eran fanáticamente antirrepublicanos. Esta era una larga y dolida conversación con mi abuelo. La cosa es que ahora, cuando se va descubriendo toda la verdad, hay que dar el salto y apuntarse a lo que será un hito histórico indiscutible cuando esta generación desnaturalizada políticamente haya desaparecido. Entonces sabremos de la República, de sus brillantes personajes, de sus conquistas y acciones en sólo dos años, de la iniquidad que significaron el "Alzamiento" y sus aliados no intervencionistas. Una República de intelectuales, como dijo Gramsci.
Guardan silencio durante un buen rato, hasta que el misántropo retoma la palabra:
-Lo de la República, lo de ese miserable monuento y todo esto que está ocurriendo, no es sólo producto de un color político desvaído, que sí, sino de un nivel cultural lamentable; esta gente, que incluso ha ido a universidades, no hace sino evidenciar lo que lleva dentro, o mejor dicho, lo poco que lleva dentro, Aquí, desde que desapareció esa plétora de intelectuales, por no tener, no tenemos ni universitarios. Tú y yo lo hemos vivido en la facultad. Ni la menor curiosidad intelectual hacia lo que estudiaban. Simples memorizadores y recopiladores de apuntitos. ¿Espectativas? Obtener el título, titulitis, mera apariencia y superficiliadad. ¿Compromiso de seguir estudiando? ¿Para qué, sí lo que se quiere simplemente es ganar dinero? He tenido en mi mano textos espléndidos con múltiples llamadas que ponían: "no leer; no toca a examen".
El amigo se echa a reír:
-El título para mayor desclasamiento...
-Unos y otros... No creas que sólo ha existido ignorancia en los renegados. También en la otra parte. Sólo hay que ver sus fundamentos. Han sido incapaces de denunciar el golpe del 36.
El amigo ojea el libro:
-Mira que frase más buena de Antonio Machado; para inscribirla comparativamente en el "monumento"-ironíza-. " España, la tierra de las negligencias lamentables, ha sido también el pueblo de los aciertos insuperables: supo elegir su presidente. El nombre de Azaña quedará en la historia con una significación universal y como una enseñanza inolvidables"...
-Sí, y en esos ladrillos está el reconocimiento de lo supuestos demócratas a Azaña y a uno de los mejores pensadores y escritores de España,
Nota: El Movimiento contra la Intolerancia denuncia la falta de sensibilidad por parte de las instituciones públicas a la hora de salvaguardar la dignidad de los símbolos de la democracia española, al permitir durante semanas que el monumento en memoria del presidente de la República Española, Manuel Azaña, sea deshonrado con un símbolo nazi, sin que se haya adoptado iniciativa alguna para limpiarlo. Desde hace semanas el monumento en recuerdo a Manuel Azaña, en la Plaza que lleva su mismo nombre, permanece ultrajado con una "cruz céltica". Símbolo popularizado por el Ku Klux Klan y posteriormente por neonazis europeos que representa el "orgullo blanco".
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