Charlas con un misántropo. Memoria histórica.
2 Agosto 2011
El misántropo está de malhumor, encima en la barra de un bar, y con dos cervezas, que para él es el colmo del alcoholismo. En el primer canal de la televisión pública están hablando -con esa asepsia que lo caracteriza, salvo cuando se habla de Venezuela o de Libia- de los incidentes por la exhumación de una fosa común de víctimas de la guerra civil, sin autorización de los familiares, y de los enfrentamientos que se han producido entre vecinos.
De repente, unos de los parroquianos exclama, con voz sonora:
-Estos nos quieren llevar a otra guerra civil.
El misántropo enfoca su desvaída mirada hacia el improvisado augur.
-¿Estos? -pregunta-, ¿quiénes?
--Pues quiénes van a ser, los de la memoria histórica de los cojones...
El misántropo sonríe:
-¿Y a Vd. en qué le molesta que esta gente de los cojones pida que sus familiares sean enterrados dignamente y su nombre restituido?
El otro lo mira como quien dice: "ya nos ha salido un finolis enterado".
-No sé nada de dignidades ni restituciones. Digo que nos van a llevar a otra guerra civil.
-No veo por qué. Los familiares de los fusilados no están pidiendo ningún tipo de revancha, sino que sus muertos sean simplemente enterrados como todos querremos que hagan con nosotros y nuestros familiares, y a la vez que se haga una operación histórica profiláctica.
El otro mira al resto de los parroquianos, y trata de hacer un chiste:
-Eso me suena a condón.
-Es posible, es posible -responde el misántropo, sin inmutarse-, en cuanto que muchos fueron jodidos y las secuelas son más perdurables que una gonorrea.
-Mire, lo que digo es que ya está bien de remover en la mierda.
-¿Considera a esos cadáveres mierda?
-Sabe muy bien qué quiero decir...
-Sí, lo sé. Por eso he intervenido, ya que Vd. no mantiene conversaciones privadas, sino que organiza mítines públicos en las barras de los bares. Y a lo que Vd. quiere decir, yo le respondo que si hay algún peligro de guerra más bien incivil, no será por culpa de quienes han esperado pacientemente décadas para que no vivamos en un país en el que los que dieron un golpe ilegal todavía levanten la voz.
-¿Me está llamando incívico?
-Llamo incívica a la denominada "guerra civil", que no lo fue. Fue un golpe de Estado, hablando con claridad. Que los golpes militares los maquinen también civiles, y que luego se sumen más civiles, no les quita su carácter de "alzamiento" militar sedicioso.
-¿Y qué diferencia hay entre tanto nombre?
-Hombre, en una y otra definición no se reparten de igual forma las culpas. En una guerra civil hay dos culpables, en un golpe de estado, uno. Pero insisto a lo que iba: que los únicos que están caldeando este asunto con rasgos de peligrosidad son los partidarios de aquel golpe de estado y de la desmemoria.
El otro se irrita:
-Lo que es vergonzoso es que a estas alturas se venga a enfrentar a españoles contra españoles... ¿no nos habíamos reconciliado?
El misántropo se echa a reír.
-Yo, particularmente, no me he reconciliado con nadie. Lo cual no significa que quiera que se juzgue a ninguna persona física. Lo que quiero es que de una vez por todas este país salga de esa mistificación en la que aquí no pasó nada, pero que sí pasó cuando conviene culpabilizar a los republicanos. Que se salga de ese doble y triple lenguaje, fariséico, hipócrita, en el que a ninguna cosa se la llama por su nombre; en el que la historia es un batiburrillo de datos inciertos, o mejor, no ciertos... ¿Qué cree que significa que el diccionario de la Academia de la Historia tilde a Franco de autoritario? ¿Cómo en una democracia se puede tratar la figura de Negrín de una forma tan inexacta históricamente?
El desmemoriado recibe refuerzos de otro sin memoria:
-Pues qué quiere que le diga... a mí me parece fuera de lugar tanto jaleo por unas personas que murieron hace 75 años.
-Un argumento aparentemente razonable. Pero no lo es. Una trampa más de la derecha, en la que Vd. ha caído.
-Ah ¿no han pasado 75 años? -el parroquiano mira a su alrededor buscando la aserción general.
Un semi ebrio con voz afónica exclama:
-Tendremos que estudiar otra vez aritmética, jejejeje...
El misántropo sonríe. Se sorprende de estar en minoría, al menos allí.
-Han pasado 75 años, claro -admite-, aritméticamente hablando. Pero porque es un asunto paralizado constantemente desde que se aprobó la Constitución. No cargue en el debe de las víctimas lo que debe figurar en el debe de los culpables.
-Pero los delitos prescribe.
-No los de genocidio donde hay miles de víctimas y donde los culpables no han recibido el más mínimo reproche judicial.
-¿Ve? Vd. habla de víctimas, de culpables... de juicios...
-Claro. ¿De qué quiere que hable? No creo que los familiares de las víctimas estén reclamando la extremaunción. Si esto se ha demorado 75 años ha sido por el poder fáctico de los que ganaron la guerra, no por deseo de las víctimas, ni porque la ley sea así. Y claro que hubo culpables. La represión en España fue salvaje. Ni el fascismo italiano fue tan cruel. ¿Cree que 200 mil fusilados no es un asunto que deba ser analizado para que no se vuelva a producir? Y cuando hablo de judicial, de jurisdicción, es porque creo que todas aquellas sentencias condenatorias de los republicanos, ilegales a la luz constitucional, habrían de ser anuladas y restituido el honor de quienes no hicieron otra cosa que acatar la ley. Si hoy alguien se rebelara con las armas en la mano contra el estado se le aplicaría la lay antiterrorista. ¿Qué diferencia hay?
-Pues a mí me parece que lo que van a lograr es que se vuelva a reproducir aquello... -espeta el primer interviniente.
-No por causa de la izquierda. Siempre que se grita que se va a provocar un nuevo enfrentamiento me suena más a amenaza que a vaticinio.
El otro replica:
-Pues yo creo que es de muy mal gusto recordar ahora todo esto.
El misántropo, sin dejar de percibir que el resto de los parroquianos tienen la mirada baja, clavada en sus copas, como no queriendo enterarse, se echa a reír.
-Es decir, que la conclusión que vds. sacan de todo esto no es que no haya que delinquir, sino que no hay que recordar el delito. Le aseguro que es una malísima recomendación para los ciudadanos. No es un llamamiento a la justicia, judicial si quiere, sino a la sumisión. No recuerdes que te han robado porque es de mal tono. ¿Lo aceptaría para vd.? Yo le robo el coche y Vd. se calla porque está feo denunciarme.
-¿A los 75 años reclamar el coche?
-El coche no, pero aclarar con actos concluyentes que no se puede robar, si; y aún más, que no se puede concebir una democracia en la que las víctimas de un delito no tienen otra opción que la de hacerse un nudo en la lengua y los que lo han causado tienen derecho a levantar la voz, moralizar, tipificar delitos y amenazar.
-Ah, enrevesa vd. las cosas.
-Le aseguro que no hay enrevesamiento alguno. Hay la idea de lo que pasó pasó sin consecuencias sobre el futuro. Y no, la historia de cada país es una especie de edificio, que depende de los cimientos que lo sustenten. No crea que nuestra pobre protección social es producto, como algunos anglosajones torticeros pretenden, de una incapacidad racial característica. Todos aquellos países que se han sedimentado sobre regímenes dictatoriales, o autoritarios de derecha, padecen ese mal de protección social. España, Grecia, Portugal, Irlanda...
-Verás que Aznar tiene la culpa.
-Supongo que no, pero seguramente su buena vida sí tiene unos cimientos singulares. Le aseguro que no es casual. Si lo que la derecha pretende decir, por boca suya, de Vd. es que la historia no es un proceso concatenado, en el que cada eslabón incide en el siguiente, es que la derecha ha aprovechado muy mal el privilegio de poder estudiar extensa e intensamente. Aunque no me extrañaría. Las clases altas han dicho tantas tonterías que nada sorprende.
-Nos hemos ido a los cerros de Úbeda.
-Ese es el error: Creer que la barra del bar es el foro apropiado, que se puede opinar sin leer, y que la apariencia es la esencia, lo cual permite opinar a la ligera. Si su hijo le robara los ahorros de la cartilla ¿lo amonestaría?
-Por supuesto.
-Pues las actuaciones de los pueblos, de las clases, de los políticos, de las personalidades han de ser como mínimo amonestadas cuando son ilegales.
El otro hace un gesto de desprecio:
-¿Y quién me dice a mí que no fueron los republicanos los que no cometieron las ilegalidades dentro de la legalidad?
-¿Sabe Vd. cuánto ganaba un jornalero antes de la República?
-No.
-Dos pesetas.
-¿Y?
-¿Sabe cuánto les subió la República el jornal?
-No.
-Pues siete veces, hasta 14 pesetas. Esa fue, metafóricamente hablando, la causa de que se alzaran contra la República. No es una opinión. Lo primero que hizo la derecha cuando llegó al gobierno en el 33 fue volver ese jornal a sus dos pesetas iniciales. Y para su información, esperemos que dentro de algunos pocos años no tenga vd. mismo que salir a la calle porque estén estudiando dejarle sin jubilación.
El otro dice algo, pero el misántropo ya está en la puerta.
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