Charlas con un misántropo. El nuevo socialismo español.
El misántropo saluda a su amigo, que se acoda junto a él en la barra del bar.
-Parece que la Chacón va a jugar fuerte-dice el amigo.
El misántropo sonríe:
-Aún crees-afirma.
-En absoluto. Se que luchan por el sillón.
El misántropo le devuelve una mirada vacía:
-¿Crees?
El amigo queda en suspenso. Se siente como cuando esperas que te van a empujar hacia atras y sin embargo eres arrastrado hacia adelante.
-No hay quien te siga-protesta.
-Creo que esta gente sirve a una misión espuria, pero misión.
-¿A donde quieres ir a parar?
-Ya no es fácil afrmar nada, pero esta gente que llega ahí no es casual- el misántropo sonríe; sus palabras le han sonado al anuncio de las zapatillas que promete rebajarte ocho kilos de peso en un mes .
-¿No son casuales? ¿Ahí?
-No creo que ningún ministro de defensa o de exteriores llegue ahí por casualidad. Es más, quiero decir todo lo contrario: que si no se eres del círculo no llegarás jamás ahí. No importa de qué partido seas, pero para ser titular de uno de esos dos ministerios has de reunir una serie de requisitos impuestos por el círculo de poder.
-¿Círculo de poder?
-Sí, todos los ministos de defensa o exterioes, ya sean de España o del resto de Europa, y lo mismo digo para las otras áreas del mundo, son gente con garantía bien contrastada. Al menos es la impresión que siempe he recibido.
-¿Y esa garantía?
-Aquí, en este lado quiero decir, seguir la estrategia mundial de los EEUU.
-Pero Zapatero llegó prometiendo salir de Irak. Y lo hizo.
-Mera táctica, mera cuestión decorativa. Mera inyección a la credibilidad debilitada. Pero acto seguido se comprometió más que antes en Afganistán. A veces pienso que este PSOE está más cerca de EEUU que el propio PP. Y tiene sentido. La labor que desempeña es fundamental. El PP ocupa su lugar natural, el PSOE fue desviado, por obra y gracia de González y de Guerra, por dictado de la Internacional Socialista, a la posición de guardar eternamente el aparcamiento, no vaya a venir un coche extraño y lo ocupe. Su función es estratégica y ha presidido toda o desde el comienzo de la Transición.
-¿No suela un poco novelesco?
-No sería la primera vez; leí un día que muchas de las escuelas universitarias francesas, algunos de sus sindicatos, son un producto químicamente puro. Y así con el mundo cultural, el político, el artístico.
-Yo qué sé... Pero esas confabulaciones.
El misántropo coge el vaso y lo mira al traslúz. Le gusra el color amaredado del líquido que contiene. Luego dice:
-¿A ti no te da qué pensar que la presidenta de Amnistía Internacional pertenezca al Departamento de Estado norteamericano?
El amigo hace un gesto indefinible.
-De cualquier manera-prosigue el misántropo-es estúpido esperar que quienes se apuntaron al bombardeo de Libia y al escudo antimisiles de Obamauna persigan sinceramente la renovación del PSOE. Esas personas, de entrada, no tienen ningún escrúpulo. Desde lo de Irak en este mundo todos los cándidos se han muerto. Hubo ocasiones anteriores que ocurrió exactamente lo mismo, pero nunca fue tan evidente la farsa, ni nunca fue tan señalado por los mismos que colaboraron en el genocidio. Cosas de los enfrentamientos entre demócratas y epublicanos.
-Pero si la izquierda no es ningún peligro para ellos-objeta el amigo.
-Efectívamente, así no. ¿Te has enterado de que la cosa no va bien el en blog de Rebelión?
-No.
El misántropo vuelve a observar con expresión descolorida a su amigo:
-Hasta ahí parece que la infiltración está jugando su baza.
-Público no va bien, económicamente.
-Ni moralmente. Que vergüenza el tratamiento que le ha dado a lo de Libia, Siria, Dam, etc.
-Pero... es el referente de la izquierda.
El misántropo ríe por la bajo:
-¿Sabías que el PSOE no utiliza el término trabajadores?
-No.
-Ellos, como Público, son la expresión de las clases medias.
El amigo hace un gesto de impotencia. No le cuadra nada.
-Si todo está tan bien atado, no entiendo esas contradicciones.
-¿Qué contradicciones?
-Todas, lo del ataque a la acción de Irak... Lo de que un periódico de ellos se hunda económicamente, que creas que el PSE es poramericano...
El misántropo se encoge de hombros, como si dijera: mía no es la culpa. Luego añade:
-La denuncia contra lo de Irak creo que es producto de esa eterna lucha entra demócratas y republicanos, que si bien tienen una misma estrategia, siguen distintas tácticas. Y una misma estrategia, sí, pero con sus singularidades: los epublicanos tienen un poderoso e histórico sector aislacionista. Por el contrario, los demócratas juegan más con la baza blanda, los derechos humanos y toda esa farsa que nunca aplican a sus aliados ni a ellos mismos.
-...
-Sí, aparte de que esas líneas no han de ser forzosamente contínuas. No olvidemos que Truman, aparte de católico, era demócrata, como el actual premio Nobel de la Paz.
-¿Y Público?
-Un periódico de izquierdas no publicaría artículos de política exterior como los que él publica. No sé dónde he leído sobre la impresentable actitud del corresponsal que tiene en Venezuela. Quien no tiene conciencia sobe el sufrimiento de todos esos países no puede informar de nada.
-Mmmmmm
-¿Así que no hay esperanza?
-No he dicho eso,. pero no con estos palos. Ahora todos estamos airados por la crísis... pero no la había cuando morían de miseria 40 mil personas al día, cuando se descuartizaba Yugslavia, cuando se ponía en el gobierno de Kososvo a narcotraficantes y tratantes de mujeres. No me rayes, decíamos. No nos interesaba saber, ni nos interesa, que el tan celebrado Havel metía ocho años en la cárcel a los que opinaran socialista en Checoslovaquia.
-¿Entonces no tienes esperanza de que el PSOE enmiende esto?
El misántropo abre los ojos:
-¡Pero si ellos han sido parte del problema! ¿Y van a ser ahora Ruvalcava o Chacón, miembros del anterior gobierno quienes soluciones esto?
-Entonces ¿para qué están?
-Pues para que no aparque ningún coche verdaderamente socialista, nada más.
-Hablar contigo es hundirse en la más profunda depesión.
El misántropo vuelve a abrir los ojos de par en par:
-¿Vas a hacer tú como el anuncio de Antena 3... algo así, pongamos que todo es maravilloso.
-Entonces ¿qué hacer?
-No lo sé como técnica, pero sí como actitud: comprender que nada, absolutamente nada, es gratuito. No hay milagros, ni el capitalismo es benéfico. Eso es lo que hay que entender. Y que para comprender las trampas que nos tienden constantemente en el camino, hay que estudiar mucho, mucho, mucho. Bastante más de lo que nos dicen nuestros padres de la excelencia y de la derecha. Sería bueno que los españoles salieramos ya de la edad infantil y de la adolescencia, tiráramos el móvil a un rincón y asumiéramos la realidad.